Para evitar despidos, Soeco negociará la incorporación tecnológica en plantas locales

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Se trata de que las inversiones planteadas se lleven a cabo en la ciudad sin que haya pérdida de puestos de trabajo. El dirigente reconoció que en la actualidad se trabaja con maquinarias “obsoletas”.

La preocupación por las suspensiones en las plantas locales quedó expuesta ayer en la asamblea llevada a cabo por el Sindicato Obrero Empleados Ceramistas de Olavarría (Soeco) en la sede gremial de calle Lamadrid al 2500, con la presencia de más de 400 afiliados durante alrededor de tres horas.

Con la premisa de evitar despidos, al término de la reunión se decidió facultar a la comisión directiva del sindicato para que continúe las negociaciones con la empresa. De ese modo, mientras el grupo inversor propietario de las fábricas aspira a incorporar nuevas tecnologías con la consecuente pérdida de puestos de trabajo, desde el Soeco pretenden “buscar una alternativa”.

Mientras desde la empresa señalan que de no prosperar un acuerdo las inversiones se realizarían de todas maneras en fábricas instaladas en otras regiones, Pedro Garay, titular del Soeco, resaltó la búsqueda de un acuerdo para efectivizarlas en nuestra ciudad. Asimismo, el experimentado dirigente admitió la reconversión de la producción en las plantas de Cerro Negro y LOSA, y planteó que la tecnología empleada en la actualidad en las plantas locales se encuentra “obsoleta”. En ese sentido, explicó que la incorporación de maquinarias modernas permitiría adecuar la producción a las demandas actuales del mercado.

“Lo que queremos es que no haya despidos, queremos buscar una alternativa, se decidió facultar a la comisión directiva a negociar sobre las bases de la decisión de la asamblea, la cual propuso un mecanismo para ello”, señaló Garay en diálogo con EL POPULAR, aunque evitó precisar cómo se implementará. Al respecto, aseguró que “por ahora no hay despidos. Ellos prometieron que no van a existir despidos masivos: acá hubo dos despidos hace un tiempo, sí tenemos suspensiones”.

Nuevas metas

Al término de la reunión, el sindicalista expresó que “nos ocupamos de seguir la negociación. Se convocó toda la comisión directiva a seguir la negociación sobre la base que estamos planteando nosotros respecto de la incorporación tecnológica, y ellos el tema de la variabilidad de parte del salario, que es más o menos el 15 por ciento del salario”. Entonces, la negociación se desarrollará en torno de “la alternativa que busquemos de variabilizar parte del salario y ellos hacer un acuerdo para traer e insertar la incorporación tecnológica”, indicó.

Luego aclaró que “la empresa no quiere bajar el salario, sino incorporar metas de plena asistencia porque en Cerro Negro no tenemos premio por asistencia y en LOSA sí lo hay, entonces ellos (la empresa) lo que querían era variabilizar el salario”. Para tratar de resolver la situación en esos términos, la asamblea “nos dio la facultad para seguir negociando y eso sería lo fundamental”.

Sin embargo, señaló que se trata de “un proceso muy largo”, en razón de que también se deberá poner en discusión la situación de la inversión de la empresa Cerro Negro, “cómo van a hacer las inversiones, con qué frecuencia cuando van a traer la tecnología, cuánta cantidad de gente lleva”. En definitiva, para debatir “todos esos temas tiene que haber cierto compromiso para que nosotros podamos buscar alguna alternativa de acuerdo”, analizó Garay.

Así, la continuidad de las negociaciones dependerá “de que las partes cedamos algo. Entonces tenemos que analizar que el premio por asistencia en LOSA y en Cerro Negro sean iguales. Pero también tenemos que analizar si realmente va a venir la tecnificación, qué tecnificación va a venir y cuál va a ser la frecuencia, es decir cuándo va a venir la tecnología y qué cantidad de gente van a tomar”, consideró.

“Menos gente”

De todas maneras, para alcanzar las metas planteadas por los empresarios “si no hay una incorporación de tecnología, no se puede aumentar la producción, porque esta tecnología ya viene del año 1980 y además son todos agregados”. En realidad, “para que la producción funcione hay que cambiar todo”. Como ejemplo, recordó que “en un momento, la empresa llegó a tener una venta de 28.000 toneladas, pero hoy está comercializando 3.000 toneladas”; en estas condiciones, “esta fábrica ya quedó afuera del mercado”.

Ante la certeza de que con las nuevas tecnologías se necesitarán menos recursos humanos, Garay concedió que “después de esto, creo que se va a trabajar con menos gente, pero lo que queremos es que no haya despidos y eso pasaría en dos año o más. O sea que tendríamos ese tiempo para arreglar que se siga con las prejubilaciones, pero hasta ahora despidos no tenemos”, reiteró.

El titular de los ceramistas locales expuso que se negocia con cautela porque “queremos que las inversiones se hagan acá. Si no, no podemos firmar un acuerdo para modificar o variabilizar parte de nuestros salarios. Ojalá podamos llegar a un acuerdo, así por lo menos tenemos la incorporación tecnológica acá”.

“Va a ser un proceso, porque si se hiciera todo ahora quedarían afuera 250 trabajadores, pero estamos pensando en una plazo mucho más lejos, estamos hablando de 2018”. Pese a ese plazo, la reconversión productiva ya está decidida.

“Por ejemplo, Cerro Negro no va a producir más tejas, sino que va a ser una planta de fabricación de ladrillos y en LOSA va a haber una planta con líneas duales para producir también pisos”.

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